Compactación

La compactación de biomasa y carbón en briquetas y pellets

Para la mejora de la eficiencia energética, transporte y almacenamiento de la biomasa es preciso compactar residuos de madera – aserrín, virutas, residuos forestales, maderas molidas o residuos de productos agrícolas tales como cascaras de maní, cascara de arroz, heno de Brachiaria, hojas de maíz, cascara de café y otros desechos orgánicos y lignocelulosicos.

Durante el proceso de briquetaje son generadas mecánicamente presiones elevadas (200 MP), que provoca un incremento térmico de orden de 100 a 150ºC. Esta temperatura se origina de la plastificación de la lignina (*), que actúa como elemento aglutinante de las partículas de la madera, no siendo necesario, por lo tanto, agregarle productos aglutinantes (resinas, ceras).

Para el proceso de aglutinación es necesaria la presencia de una cantidad de agua entre el 8% y 15% B.H. en que el tamaño máximo de la partícula es del orden de 0,5 a 1cm.

Cuando se disponen de residuos con esas características, la fabricación de los briquetes se torna muy económica (40-60 KWh/t). Se fuese necesario secar o moler los residuos previamente, los costos aumentan considerablemente.